La ciencias y la medicina psicodélica del siglo XXI

Oct 13, 2015 | Salud | 0 comments

Brad Burge

Brad Burge

Mtro. En comunicación

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Conferencia magistral 

Sinceramente, es un honor y placer tener hoy la oportunidad de hablar con ustedes. Esta es mi primera vez en México, y me han dicho que también es la primera vez que alguien ha presentado en nombre de MAPS en español o en América Latina. También es mi primera vez presentando en un forma académico en español. Gracias todos por su paciencia y atención. Estaré leyendo esta presentación hoy, ya que es más cómodo para mí y seguramente será más fácil para ustedes escucharla. Por último antes de comenzar, quiero agradecer a mi estimada colega Bia Labate por invitarme a dar esta ponencia.

La Asociación Multidisciplinaria de Estudios Psicodélicos (MAPS, por sus siglas en inglés) es una organización científica y educativa sin fines de lucro con la misión de hacer de las sustancias psicodélicas herramientas legales y seguras, para ayudar con el tratamiento de una variedad de enfermedades mentales y crear más oportunidades para que estas sustancias puedan ser utilizadas por personas de todo el mundo para fines benéficos, incluyendo la espiritualidad, mejorar la creatividad y facilitar el crecimiento personal. Una parte importante de la visión de MAPS para la regularización de los usos médicos de sustancias psicodélicas, es la creación de una red de clínicas, como las clínicas de ibogaína en México, donde los pacientes pueden recibir legalmente terapia con sustancias psicodélicas junto con servicios de preparación e integración.

MAPS fue fundada en 1986 por nuestro actual director ejecutivo Rick Doblin como respuesta a la criminalización de la MDMA (metilendioximetanfetamina) que sucedió en los Estados Unidos en 1985. Hoy en día, MAPS ha asignado mas de 23 millones de dólares a investigación y proyectos educativos en concordancia con nuestra misión, y ha trabajado con investigadores y voluntarios alrededor del mundo, gracias a las donaciones de los individuos y familias que quieren ver a la investigación de sustancias psicodélicas restablecerse como un campo de estudio legítimo, después de décadas de supresión.

Además de ayudar a científicos a diseñar, fundar y conducir estudios acerca de los beneficios de sustancias psicodélicas, MAPS también mantiene un programa público educativo de calidad. Nuestros proyectos educativos incluyen relaciones publicas con los medios, campañas de fondeo colectivo, publicaciones del Boletín de MAPS tres veces por año, además de la publicación de libros acerca del estudio de sustancias psicodélicas como terapia, organizar conferencias magnas y eventos locales pequeños, envío de correos electrónicos a seguidores y apoyo a otras organizaciones e individuos que trabajan con sustancias psicodélicas y marihuana medicinal para encontrar nuevos seguidores y expandir sus programas. El objetivo de nuestro trabajo en torno a la educación pública es crear una base más amplia de seguidores de apoyo a la ciencia y terapia psicodélica, para así obtener más recursos económicos y políticos y disminuir el estigma.

MAPS no es la única organización que trabaja en esta área. El instituto de investigaciones Heffter, la fundación Beckley, y el Consejo de Prácticas Espirituales en EEUU son otras organizaciones que patrocinan la investigación científica a conciencia de las sustancias psicodélicas. También existe, por supuesto, mucha investigación internacional acerca del uso medicinal del cannabis, y MAPS es la única organización en los Estados Unidos que planea una investigación para convertir a la planta de cannabis en un medicamento recetado legal. MAPS también está en la vanguardia de la investigación actual mediante al uso de psicoterapia asistida con MDMA para tratar trastornos de estrés postraumático (TEPT), con miras de convertir esta sustancia en un tratamiento médico recetado para el 2021.  Hoy me centraré en el trabajo de MAPS, pero también haré referencia al trabajo de otros grupos.

HISTORIA

Las sustancias psicodélicas han sido parte de los ritos espirituales y culturales humanos a lo largo de la historia conocida. El interés por explorar sustancias psicodélicas desde un ángulo específicamente científico, comenzó en el siglo diecinueve.  En las décadas de los 1950, 60 y 70 se produjo una explosión de la investigación científica de estas sustancias debido a la introducción de sustancias psicodélicas como el LSD, psilocibina y, a finales de los años 70, MDMA y sus primos químicos en la cultura americana y Europea. A lo largo de la década de 1960 y 1970, los investigadores de unas de las universidades más importantes del mundo analizaban el uso de sustancias psicodélicas para diversos fines terapéuticos y científicos. Unos de los líderes de estos primeros movimientos eran el químico Albert Hofmann en Suiza, el psiquiatra checo Stanislav Grof, que trabajaba con universidades en los E.E.U.U., y el psiquiatra chileno Claudio Naranjo, y muchos otros. Habían muchos otros, que en conjunto conducían miles de sesiones con sustancias psicodélicas antes de que estas fueran criminalizadas.

La guerra mundial contra las drogas comenzó en los años 70, forzando así a la ciencia legítima sobre estudios de las psicodélicas a esconder en las sombras. Ahora, por fin, estamos creando y experimentando una disminución del estigma irracional sobre la investigación a profundidad sobre las sustancias psicodélicas, debido en parte a la promoción de los resultados de nuevos estudios científicos por parte de los medios de comunicación, y un número creciente de donantes. El resurgimiento que vemos hoy en día en las ciencias y terapias con sustancias psicodélicas es de hecho un campo muy prometedor que finalmente vuelve a la luz.

La criminalización de sustancias psicodélicas y la marihuana fue parte de la guerra contra las drogas que comenzó en los años 1960 y 1970, la cual se diseñó para criminalizar a grupos específicos de personas considerados amenazas por políticos de élite y líderes de la industria: estudiantes, activistas, minorías y otros. El “encubrimiento de las sustancias psicodélicas”, tal como lo menciona un investigador en el excelente nuevo libro de Tom Shroder: Acid Test, fue el resultado de la ignorancia científica y oportunismo político, todo llevado a cabo bajo el marco legal de la ley de sustancias controladas.

Actualmente, el enfoque principal de MAPS está en el desarrollo y legalización de psicoterapia asistida con MDMA para tratar los trastornos por estrés postraumático, TEPT. El MDMA por sí mismo tiene una historia extensa e interesante. La sustancia fue primero sintetizada en 1912, por la compañía farmacéutica Merck en Alemania como parte de un programa de investigación mayor, pero sus efectos sobre los humanos no fueron estudiados sino hasta los años 50, como parte de los infames experimentos MK-ULTRA de la armada de los Estados Unidos, para identificar si esta sustancia podía ser usada como método de control mental, tortura o interrogación. Estos experimentos no fueron exitosos y rápidamente el MDMA fue olvidado de nuevo hasta la década de los 70, cuando un grupo de psicoterapeutas (mayormente en California) descubrieron que el MDMA podía ser un método efectivo para mejorar la terapia.

El primer gran promotor del uso del MDMA en terapias fue Alexander Shulgin, quien era un químico que trabajaba con el Departamento de Control de Drogas de los  Estados Unidos. Fueron Shulgin y sus amigos psicoterapeutas quienes popularizaron el uso de MDMA con terapia. En ese momento, no existía ninguna investigación cuidadosa y controlada sobre cuáles eran las maneras más seguras y eficaces del uso del MDMA, a excepción del uso particular y casos reportados.

Justo después de que los terapeutas empezaran a utilizar MDMA legalmente, porque las fuerzas políticas ya no se habían dado cuenta, las personas fuera de la comunidad terapéutica descubrieron que era también una droga eficaz para divertirse en las fiestas. A principios de los 80, MDMA era vendido legalmente en clubes nocturnos en los Estados Unidos y Reino Unido, dando comienzo así a la escena “Rave”. Después de que sucedieran varias muertes con alto perfil en la sociedad por el uso de MDMA de forma recreacional, el gobierno de los Estados Unidos rápidamente se movilizó para volver dicha droga ilegal. De esta forma, la DEA ignoró el testimonio de numerosos expertos científicos y el MDMA fue ilegalizado en los Estados Unidos en 1985. Otros países pronto le siguieron.

Es importante aclarar que la ilegalización de sustancias como el MDMA y el LSD no prohibió la investigación en su ramo científico y terapéutico. En cambio, la criminalización de las sustancias psicodélicas tuvo un escalofriante efecto indirecto pero decisivo en su uso terapéutico, por el estigma que marcó el uso de estas sustancias no solo como peligrosas, sino indignas de investigación científica. Después de la criminalización, las agencias gubernamentales y los financiadores privados más importantes, así como algunos investigadores, no querían seguir siendo asociados con las sustancias psicodélicas, puesto que ahora eran etiquetadas como estupefacientes de abuso.

El siguiente es un ejemplo de desmotivación y hostigamiento que los investigadores de sustancias psicodélicas tuvieron que enfrentar cuando la guerra contra las drogas detuvo la investigación científica: En mayo pasado, en la Conferencia de la Asociación Americana de Psiquiatría en Toronto, hablé con un psiquiatra de edad avanzada que estaba estudiando activamente los efectos cognitivos de la psilocibina, mescalina y LSD (entre otros) en una universidad de renombre, cuando un día al llegar a su trabajo, encontró que todos sus experimentos e instrumentos e drogas habían sido confiscados y que tenía una orden federal por los funcionarios de justicia, que le ordenaba detener sus investigaciones.  Estos funcionarios de justicia incluso fueron a su casa y físicamente lo amedrentaron. Me dijo que había quedado literalmente traumatizado por la experiencia y expresó su alegría de que la investigación de sustancias psicodélicas esté una vez más, después de más de 40 años, saliendo de las sombras.

Yo diría que dos retos importantes que la ciencia psicodélica ha superado desde 1986 han sido primeramente con el sistema regulatorio y segundo con los medios masivos de comunicación. Cuando MAPS fue fundada, los oficiales de la FDA ni siquiera revisaban las investigaciones propuestas que enviábamos con respecto a los beneficios del uso de sustancias psicodélicas en terapias; eran ignoradas, pospuestas o accidentalmente desechadas a la basura. Desde 1992, ciertos cambios internos en la FDA, además de protocolos de investigación científicamente más informados, han resultado en una constante disposición de la FDA y otras agencias reguladoras no sólo para revisar los protocolos de investigación, sino también para aprobarlos de manera expedita.

Asimismo, en 1986, la actualizaciones y noticias sobre las sustancias psicodélicas era abrumadoramente parcial al exagerar las consecuencias negativas del uso de estas sustancias, así como para ridiculizar o ignorar sus beneficios potenciales. Hoy en día, más y más medios de comunicación a nivel mundial están haciendo la distinción entre los beneficios terapéuticos de sustancias psicodélicas y la marihuana, y las consecuencias negativas de la guerra contra las drogas.

Yo diría que las tres principales razones por las que el interés del público en el tema está floreciendo en estos momentos, es porque los antidepresivos y ansiolíticos convencionales son cada vez menos populares entre profesionales, así como la asociación de éstas con la epidemia de dependencia a dichas sustancias farmacológicas y la guerra contra las drogas (que también es cada vez más impopular).

También ahora nos enfrentamos a un reto internacional sin precedentes en el tratamiento del TEPT (particularmente en episodios resultantes por la guerra y agresión sexual), que afecta a millones de personas en todo el mundo y para el que se necesitan tratamientos más eficaces con urgencia. Con esto, cuanto más investigaciones se completen y el público y autoridades estén informados a través de los medios de comunicación y redes sociales, el tema se volverá más claro y estará recibiendo más apoyo.

Los medios de comunicación están ayudando a acelerar los cambios sobre la percepción del público sobre este tema. En los últimos cuatro años, se ha incrementado en tres veces el número de menciones de MAPS en los medios de comunicación, con ciento ochenta y tres menciones en 2012 y quinientas el año pasado. Medios populares, incluyendo periódicos y televisión, revistas, fuentes de noticias militares, documentales y revistas médicas profesionales están marcando una gran diferencia sobre la reducción del estigma, compartiendo resultados de investigación e historias personales de estos temas.  El rápido crecimiento de nuestra audiencia en redes sociales, como Facebook y Twitter (las cuales se duplicaron el año pasado), también es evidencia de la aceptación generalizada del público sobre la ciencia psicodélica.

La dependencia excesiva de productos farmacéuticos convencionales, la cantidad de personas que toman medicamentos diariamente y la tendencia de los psicotrópicos convencionales a opacar o anular nuestras experiencias, son gran factores de motivación para nosotros y para mí, mientras trabajamos para hacer que las sustancias psicodélicas y la marihuana sean un componente legal del sistema médico. Para algunas personas, los medicamentos convencionales funcionan bien, pero está claro que usándose de la manera correcta por las personas adecuadas, las sustancias psicodélicas pueden mejorar la terapia e aún ayudar a la gente dejar de usar otras drogas.

MDMA: 

Como ya he mencionado, el proyecto principal de MAPS es completar los estudios necesarios para que la psicoterapia asistida con MDMA sea legalizada por la FDA (Asociación Nacional de Alimentos y Fármacos, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, como tratamiento aprobado para TEPT . MAPS ya ha completado dos estudios pequeños con resultados muy prometedores, uno en los Estados Unidos con diecinueve personas y uno en Suiza con doce personas. Este año terminaremos cuatro estudios adicionales que contribuyen a los datos existentes: dos en los Estados Unidos (en Colorado y Carolina del Sur), uno en Canadá y uno en Israel.

Estos estudios de Fase 2 son el último paso antes de que nos reunamos con la FDA para planear los estudios de Fase 3 que son más grandes, y que serán necesarios antes de que la FDA apruebe el tratamiento. Actualmente estamos esperando que esta decisión suceda aproximadamente en 2021, previendo que recibamos las donaciones que necesitamos para completar la investigación—22 millones de dólares, un monto muy pequeño en términos farmacéuticos.

Estamos realizando una serie de estudios internacionales regulados por la FDA, con el objetivo de saber si el MDMA puede mejorar la eficacia de la psicoterapia en personas con resistencia a tratamientos del TEPT crónico. Todos los sujetos de estudio son personas que han probado otros tratamientos (medicamentos y psicoterapia), y que no han tenido mejoría.

A pesar de necesitarse más investigación para determinar los mecanismos reales de acción, la mayoría de los investigadores creen que la psicoterapia asistida con MDMA trabaja directamente reduciendo la actividad en la amígdala, la región en el cerebro que condiciona el miedo, para que estos puedan hablar de esos pensamientos que se los producen. El MDMA también aumenta la actividad en la corteza prefrontal, un área asociada con la atención y la memoria, y puede mejorar la capacidad de los sujetos para narran sus experiencias. Finalmente, la MDMA estimula al cuerpo para liberar hormonas naturales, como la oxitocina y la prolactina, que se asocian con sentimientos de confianza y vinculación, y que pudiera fortalecer la relación entre el sujeto y los terapeutas, ayudando así a la persona a indagar más profundamente de lo que lo normalmente indagarían. El mecanismo real es probablemente una combinación de estos efectos, además de otros que aún son desconocidos.

En nuestro primer estudio piloto finalizado (el cual ganó un premio el mes pasado por ser el estudio más citado en el  Diario de Psicofarmacología  en 2011), los investigadores encontraron que un 83% de los participantes no presentaban ya el TEPT después de tan solo dos sesiones de psicoterapia asistida con MDMA, comparado con tan sólo el 25% de personas que recibieron solo psicoterapia. Estas personas, quienes fueron principalmente mujeres sobrevivientes de violencia sexual, ya habían intentado la psicoterapia y los medicamentos convencionales, y aun así sufrían de TEPT por un promedio de 19 años. El seguimiento a largo plazo sobre estos sujetos de investigación, demostró que esos resultados no desaparecieron después de que el estudio terminó; más bien, los resultados duraron todo el tiempo en que le dimos seguimiento a éstos individuos (un promedio de 3,8 años).

Es importante señalar que la psicoterapia asistida con MDMA, al igual que todas las demás terapias asistidas con sustancias psicodélicas, no dependen solamente de la droga para hacer efecto. La eficacia de la terapia psicodélica resulta de la combinación de la sustancia pura y una forma especializada de psicoterapia, diseñada para aprovechar al máximo los efectos de la droga con el fin de ayudar a las personas a abordar la causa de su sufrimiento. A diferencia de los productos farmacéuticos convencionales, la terapia psicodélica no sólo intenta reducir síntomas tales como pesadillas, ansiedad e insomnio en el caso del TEPT. En cambio, estas terapias que investigamos tratan de resolver la causa principal del estrés postraumático, que es la relación subyacente del sujeto con sus recuerdos.

Han habido muchas historias circulando en los medios ahora que ya hemos tratado muchos pacientes en nuestros estudios clínicos (ciento-once hasta el momento), y muchos de ellos han querido con gusto platicar su experiencia. Una de mis historias favoritas, ya que ejemplifica el potencial de la psicoterapia asistida con MDMA no sólo para tratar el TEPT, sino para incentivar a que la gente transforme sus vidas, es la de Tony Macie, un veterano del ejército de Estados Unidos a quien se le diagnosticó el TEPT después de servir en Irak. Se inscribió en nuestro estudio para veteranos de guerra, bomberos y oficiales de policía con el TEPT, y suspendió su participación en el estudio después de una única sesión de baja dosis (exploramos la efectividad en diferentes dosis, y él ni siquiera recibió la dosis completa).

Ya que él no terminó el estudio, no podemos incluirlo en el análisis final de los datos, aunque ya no presentó síntomas del TEPT después del tratamiento.  Él había estado bajo prescripción médica de opiáceos y estaba abusando del alcohol al momento de inscribirse en la sesión experimental, y después de esta, tampoco ha vuelto a recaer en estos hábitos.  Él ni siquiera quiso una segunda sesión con MDMA, ya que había decidido que no necesitaba más drogas para seguir con su vida. Desde entonces, Tony se ha convertido en un activista defensor de la terapia con sustancias psicodélicas y marihuana, inclusive viajando a Washington, D.C., para fomentar el apoyo del congreso sobre esta investigación. Hemos recopilado muchas más historias como la de Tony en el Boletín y página web de MAPS.

Quisiera destacar que la psicoterapia asistida con MDMA de MAPS para el TEPT no se centra sólo en veteranos. Nuestros dos primeros estudios en los Estados Unidos y Suiza estuvieron disponibles para personas con el TEPT por cualquier causa, así como cualquiera de nuestros estudios actuales, en Colorado, Canadá e Israel. Los participantes del estudio tendrían el TEPT como resultado de guerra, agresión sexual, delitos violentos, terrorismo, desastres naturales y muchas otras causas.

El estudio de sustancias psicodélicas está también corrigiendo mucha de la propaganda negativa y ciencias apócrifas con respecto a los riesgos de la MDMA y otras sustancias psicodélicas. Muchos de nosotros estamos familiarizados con la afirmación de que el MDMA provoca agujeros en el cerebro. Esta afirmación todavía se dice en unos medios de comunicación, a pesar de que los estudios originales que afirmaban tal cosa fueron desacreditados y formalmente retractados. Desafortunadamente, una desacreditación científica no consigue tanta visibilidad en los medios de comunicación como las publicaciones originales y mucha gente todavía lo cree verdad. Desde la década de 1980, cerca de un mil personas han recibido MDMA en los ensayos clínicos, sin evidencia de efectos negativos a largo plazo, ni evidencia de daño cerebral y sin adicción o antojo después de un número limitado de dosis.

No todos los que han recibido la psicoterapia asistida con MDMA en nuestros estudios se han recuperado del TEPT. Algunos han reducidos sus síntomas, algunos requieren más de dos sesiones, algunos no mejoran y ocasionalmente algunos empeoran un poco. Una de las razones por la que estamos llevando a cabo muchos ensayos de Fase 2 (seis, en total)  es para descubrir cómo podemos maximizar los beneficios y minimizar los riesgos del tratamiento, así como para conocer para quién el tratamiento tiende a funcionar, y para quien no.

Además de psicoterapia asistida con MDMA para el TEPT, MAPS también está realizando estudios clínicos de MDMA combinado con terapia para la ansiedad social en adultos en el espectro de autismo y para la ansiedad asociada con enfermedades que atentan con la vida del paciente. Estamos llevando a cabo estos estudios en el presente con el objetivo que después que la FDA apruebe la psicoterapia asistida con MDMA para el tratamiento del TEPT, ya se haya comenzado la investigación que podría resultar en la aprobación para el uso de MDMA para ayudar con el tratamiento de otras condiciones. Esperamos que el TEPT abra las puertas (políticamente y financieramente) para un uso más amplio de MDMA y otras sustancias psicodélicas en terapia.

Nuestro estudio del uso de terapia asistida con MDMA para tratar la ansiedad social en personas adultas autistas empezó el año pasado, en 2014. Un reporte que describe el raciocinio detrás del estudio fue publicado en marzo de 2015, en el diario Progreso en Neuropsicofarmacología y Psiquiatría Biológica. A diferencia de nuestra investigación sobre el TEPT, el método terapéutico en este estudio no utiliza la psicoterapia, sino que en su lugar utiliza MDMA con unas actividades para mejorar la relación terapéutica y ayudar a los sujetos a que se sientan más cómodos en entornos sociales, así como para desarrollar ciertas habilidades de comunicación.

No estamos intentando “tratar” o “curar” el autismo, sino que, por el contrario, tratamos reducir la ansiedad que las personas autistas sienten frecuentemente en situaciones sociales. Este estudio ha incluido a 9 de 12 sujetos, y los resultados preliminares son muy esperanzadores. Este estudio está siendo conducido en el instituto de investigaciones biomédicas de Los Ángeles en la universidad de California, por el Dr. Charlie Grob y la Dra. Alicia Danforth, también estamos trabajando con investigadores de la universidad de Stanford para examinar las concentraciones de hormonas en la sangre como oxitocina y prolactina, que se creen están implicados en la eficacia terapéutica del MDMA al combinarse con terapia.

Nuestro estudio de psicoterapia asistida con MDMA para la ansiedad asociada a enfermedades que atentan con la vida que comenzó este año, ha incluido a 5 de 18 prospectos. Los informes de los terapeutas del estudio han sido muy positivos, y nos entusiasma ver cómo esos informes se verán reflejados en los datos finales. Dirigido por el Dr. Phil Wolfson en Marin, California, al norte de San Francisco, este estudio está utilizando MDMA combinado con psicoterapia para reducir la ansiedad en personas que tienen una enfermedad potencialmente mortal.

Nuestra esperanza es que la psicoterapia asistida con MDMA ayude a las personas a sentirse más satisfechas con su vida y más cómodos con la idea de la muerte. Se trata de un estudio muy emocionante, ya que la ansiedad ante la muerte es algo que todos experimentamos, aunque no todo el mundo va sufrir del TEPT. Si la FDA aprueba finalmente la psicoterapia asistida con MDMA para este propósito, ésta podría ayudar a millones de personas y sus familias a tener una transición más cómoda.

OTRAS INVESTIGACIONES:

Los estudios que conduce MAPS sobre el MDMA es solo el primer paso para el uso más amplio de sustancias psicodélicas y cannabis para la terapia, usos creativos y espirituales, crecimiento personal y otros usos benéficos. Además de nuestra investigación con MDMA, también patrocinamos investigaciones con LSD, ibogaína y ayahuasca.

En 2014, los resultados de nuestro primer estudio de psicoterapia asistida con LSD para la ansiedad asociada con enfermedades mortales fueron publicados en el Diario de las enfermedades nerviosas y mentales. Este fue el primer estudio completo de LSD en seres humanos en más de 40 años. Este pequeño estudio en 12 individuos encontró reducciones estadísticamente significativas en la ansiedad después de dos sesiones de psicoterapia asistida con LSD. Estas mejoras continuaron por un promedio de un año después del tratamiento. Los resultados mostraron que la psicoterapia asistida con LSD podía ser administrada con seguridad a pacientes y claramente justifica investigaciones adicionales. MAPS espera iniciar más investigaciones con LSD en el futuro y también apoyar a otros investigadores que deseen llevar a cabo este tipo de investigación.

Los resultados de nuestro estudio completo de la terapia a largo plazo asistida con ibogaína para la adicción en México está preparándose para su publicación en una revista científica. Se trata de un estudio observacional, lo que significa que no estamos administrando ibogaína a personas. En lugar de eso, puesto que la terapia con ibogaína es legal aquí en México, tuvimos la oportunidad de recolectar información de pacientes en las clínicas independientes de ibogaína, antes y después del tratamiento, y otra vez 12 meses después. Los resultados preliminares han sido contundentes, demostrando una ventaja significativa de la terapia con ibogaína con pacientes adictos a narcóticos.  La terapia con ibogaína puede ser un eficaz “interruptor de la adicción”, ayudando a reducir los síntomas del síndrome de abstinencia y dando a los pacientes una oportunidad de cambiar sus vidas. Los resultados de este estudio hecho en México será comparado a los resultados de nuestra segunda observación de terapia con ibogaína conducida en Nueva Zelanda, que están en etapas finales de la recolección de datos.

La popularidad mundial de la ayahuasca está creciendo rápidamente, por lo que explorar la seguridad y las ventajas de la terapia con ayahuasca es otra prioridad para nosotros. También apoyamos conferencias, reuniones, y publicaciones sobre las aplicaciones científicas, terapéuticas, sostenibles, y espirituales de la ayahuasca. También servimos como patrocinador fiscal no lucrativo para ciertas organizaciones que apoyan estas aplicaciones.

En junio de 2013, el documento que describe los resultados de nuestro estudio observacional acerca de la seguridad y efectividad a largo plazo de la ayahuasca como  tratamiento para la adicción a las drogas y la dependencia, fue publicado en Current Drug Abuse Reviews (Casos Actuales de Abuso de Sustancias). El tratamiento incluyó un retiro de cuatro días en Columbia Británica en Canadá, facilitado por el Dr. Gabor Maté, y que combinaba el asesoramiento en grupo con dos ceremonias de ayahuasca. Las sesiones de ayuda en grupo están compuesta de varias técnicas psicomáticas junto con grupos de diálogo e intercambio de experiencias. El estudio encontró mejoras significativas en medidas de salud mental y de comportamiento, relacionados con desordenes de abuso de sustancias, y reducciones significativas de uso de cocaína. MAPS también apoyará un estudio de observación próximo a realizarse de tratamientos con ayahuasca para veteranos con el TEPT, que ocurrirá en Perú, bajo la dirección de un veterano de la marina de los Estados Unidos.

Al combinar técnicas terapéuticas occidentales con prácticas indígenas que usan sustancias psicodélicas naturales como la ayahuasca y la ibogaína, este estudio ayuda a hacer válidos todos esos conocimientos desde la perspectiva del sistema dominante de medicina y poder en la Oeste. La medicina y ciencia psicodélica ayuda a crear un espacio donde las prácticas nativas pueden ser entendidas y apreciadas en lugar de ser excluidas bajo la perspectiva Occidental.

Otra área prometedora de la medicina y ciencia psicodélica en el siglo 21 implica la investigación de la psilocibina, el principal componente psicoactivo  de los llamados “hongos mágicos.” MAPS no está patrocinando ningún estudio con psilocibina en este momento, porque nuestro enfoque es conseguir la regulación de la psicoterapia asistida con MDMA para el TEPT. El principal impulsor actual de la investigación con psilocibina en todo el mundo es el Instituto De Investigación Heffter (Heffter Research Institute), una organización estadounidense con sede en Nuevo México. Es probable que después del MDMA, la psilocibina sea la siguiente sustancia psicodélica  a aprobarse  para su uso en terapia.

La investigación actual con psilocibina incluye psicoterapia asistida con psilocibina para la ansiedad asociada al cáncer, tratamiento para la adicción a la nicotina y tratamiento para el alcoholismo. Investigadores en la universidad Johns Hopkins, incluso han desarrollado una valiosa manera de medir las experiencias místicas asociadas a la psilocibina utilizada en terapia. Algunos investigadores también están comenzando a entender la ciencia básica de la psilocibina, incluyendo la proyección de imágenes en el cerebro y la relación entre la psilocibina y la meditación.

Irónicamente, en los Estados Unidos ha sido más fácil conducir la investigación con sustancias psicodélicas que con cannabis. Aunque el uso de la marihuana medicinal tiene una gran aceptación en los Estados Unidos, e inclusive el 50% de los estadounidenses piensan que el uso de la marihuana recreacionalmente debería ser legal para los adultos, hemos avanzado más en la aceptación del uso de  sustancias psicodélicas en terapia que con el cannabis botánico. Hay muchas investigaciones en curso con los canabinoides sintéticos y aislados, y con sistemas para la administración de este sin fumarlo, pero ninguna de estas investigaciones ha sido completada para ayudar a que la marihuana botánica medicinal sea una receta médica legal. Esto se ha propiciado gracias a que el cannabis disponible para investigación en los EEUU está monopolizado a nivel federal, lo que limita el uso de esta para investigaciones, así como también a un proceso obstructivo de revisión para la investigación de esta sustancia, misma que fue eliminada por la administración de Obama en junio, después de décadas de presión por parte de MAPS y otros actores.

Después de 13 años trabajando para poder comenzar con la investigación sobre el cannabis, MAPS se prepara para comenzar nuestro primer estudio con cannabis fumado para tratar el TEPT. Este estudio explorará la seguridad y la eficacia del cannabis (la planta entera) para los síntomas de TEPT en 76 veteranos de guerra de los Estados Unidos en dos centros de investigación en la universidad de Johns Hopkins, y en Phoenix, Arizona. Para financiar este estudio el estado de Colorado ha dado MAPS un subsidio de $2.1 millones, el primer subsidio gubernamental que MAPS ha recibido en su historia. Estos fondos vinieron de impuestos colectados de la venta legal de marihuana en Colorado.

Esperamos que con nuestros esfuerzos para conducir las investigaciones necesarias para desarrollar una prescripción de la planta de marihuana completa para el TEPT, demostremos en conformidad con la FDA, que la marihuana tiene un legítimo uso medicinal. La legalización de la marihuana en los Estados Unidos necesitará también de la remoción de la ley de sustancias controladas. MAPS no participa directamente en los esfuerzos para legalizar la marihuana, pero esperamos que nuestra investigación, abra puertas para esfuerzos políticos más directos.

LA VISIÓN:

Además de investigación y la educación al público, MAPS también mantiene un programa activo de reducción de riesgos en el uso de drogas psicodélicas en festivales, conciertos y eventos alrededor del mundo. Al ayudar a personas en cambiar sus experiencias en oportunidades valiosas para aprender y crecer, la reducción de daño psicodélico ayuda a prevenir y trasformar experiencias difíciles y provee una alternativa pública eficaz basada en la salud, en lugar de hospitalizar o arrestar a las personas. El proyecto Zendo, que es el nombre de nuestro programa, ofrece la asistencia personal profesional calificado y un espacio seguro para atender a personas en festivales, conciertos y otros eventos. Los voluntarios y el personal del proyecto Zendo también colaboran con personales de seguridad y equipos de respuesta médica para proporcionar servicios de primeros auxilios para situaciones relacionadas con las sustancias psicodélicas.

En los últimos cuatro años, el proyecto Zendo ha proporcionado servicios en eventos en los Estados Unidos (Burning Man y otros), Costa Rica (Envision), Sudáfrica (AfrikaBurn) y Portugal (Boom Festival). Desde 2012, el proyecto Zendo ha ayudado en más de 800 casos, la mayoría de los cuales presentaban experiencias psicodélicas difíciles cuando llegaron. Hemos capacitado aproximadamente a 600 voluntarios para que puedan proporcionar primeros auxilios en el uso de sustancias psicodélicas en eventos, haciendo un total de 11,000 horas de tiempo voluntario. Nuestro servicio de reducción de daño psicodélico es parte de nuestros esfuerzos para crear un modelo para un mundo post-prohibición.

Como parte de nuestros esfuerzos para la preparación sobre el uso de sustancias psicodélicas de manera legal, a comienzos del año anunciamos la formación de la nueva corporación subsidiaria MAPS Public Benefit Corporation (MPBC),(Corporación de Beneficio Público MAPS). El propósito especial de MPBC es servir como un vehículo para conducir las investigaciones de MAPS, y para balancear ingresos económicos y beneficios sociales sobre la venta de recetas médicas para MDMA, otras sustancias psicodélicas y marihuana. MPBC es una parte clave de la estrategia de MAPS para convertirse en una organización sin fines de lucro sostenible. Cuando se apruebe la psicoterapia asistida con MDMA, MPBC gestionará las ventas de prescripciones de MDMA, una actividad gravable que no puede ser posible en MAPS, por su designación (sin fines de lucro). Los gastos de investigación de MPBC serán utilizados para reducir los impuestos sobre los ingresos recibidos por MPBC sobre las ventas legales de MDMA. Los ingresos de ventas de prescripciones médicas de MDMA ayudarán a financiar otras líneas de investigación y educación en concordancia con la misión de MAPS.

Aunque los resultados alentadores que se están teniendo y el creciente balance en la información en los medios de comunicación están ayudando a que más personas se den cuenta de los beneficios potenciales de estas sustancias, todavía a veces encontramos oposición al abordar el tema. Sin duda es de esperarse, y es mi trabajo (y pasión) buscar puntos de oposición y ayudar a abrir espacios de sanación y aceptación. Teníamos expectativas muy grandes sobre una recepción positiva en la conferencia de la Asociación Americana de Psiquiatría en Toronto este año, y nos sorprendimos de una manera grata. En vez de resistencia, recibimos curiosidad, preguntas fundamentadas, y escepticismo sano. Algunos psiquiatras expresan su consternación acerca de cuantos medicamentos recetan y cuántos de estos pacientes no responden a estos medicamentos aprobados actualmente. Muchos de ellos se ven animados con la idea de recetar muchas menos cosas con la terapia psicodélica y llegar a la causa raíz del desorden en lugar de solo tapar los síntomas.

Quiero terminar con presentar tres puntos de discusión que he encontrado útil al introducir a las autoridades, educadores, médicos, periodistas y otros a la investigación de la terapia con sustancias psicodélicas:

  • La mayoría de las drogas aprobadas actualmente que deben ser tomadas a diario (a veces por años) pueden tener muchos efectos secundarios, y muchas veces ni siquiera funcionan. La psicoterapia psicodélica involucra dosis muy limitadas (usualmente 2 o 3) y siempre se combina con psicoterapia.
  • Los tratamientos farmacéuticos aprobados actualmente son solamente para superar los síntomas de enfermedades mentales, mientras la terapia psicodélica busca la causa raíz. En el caso de psicoterapia asistida con MDMA para el TEPT, la causa raíz es la difícil relación del paciente con los recuerdos que lo marcaron.
  • MAPS es una empresa farmacéutica no lucrativa que trabaja junto con la FDA, DEA y otras agencias regulatorias de los Estados Unidos y otros países para desarrollar métodos de tratamiento asistido con MDMA y que éstos se vuelvan una prescripción médica para el TEPT en los EEUU para el año 2021.

Me encantaría seguir hablando del tema con ustedes hasta que se termine la conferencia y en el futuro también. Espero que nos acompañen para nuestro evento del 30 aniversario de MAPS en California en el área de la Bahía de San Francisco en abril de 2016 y para nuestra Conferencia de Ciencia Psicodélica en abril de 2017, también en ese mismo lugar. Las Ciencias Psicodélicas 2017 tendrá alrededor de 2000 asistentes para charlas, talleres y platicas acerca de la ciencia de sustancias y medicina psicodélica en una perspectiva clínica, científica y social, así como ponencias enfocadas en ayahuasca y otras sustancias botánicas psicodélicas organizadas por Bia Labate.

Para mí, la parte más gratificante de nuestro trabajo es ayudar a crear conexiones interpersonales y organizativas que fortalezcan el campo de la ciencia de sustancias psicodélicas, terapia y apoyo. Es muy emocionante para mi dar esperanza a estudiantes interesados en sustancias psicodélicas, al ayudarlos a introducirlos al campo, a que compartan las nuevas investigaciones disponibles y decir que “si” a todos aquellos que estén interesados en el tema. Veo nuestro trabajo de educación al público en general acerca de sustancias psicodélicas como una manera de crear espacios seguros para que nosotros podamos desarrollar relaciones y políticas más sanas y compasivas.

Gracias.

 

Brad Burge

Brad Burge

Mtro. En comunicación

Brad Burge es Director de Comunicación y Marketing de la Asociación Multidisciplinaria para Estudios Psicodélicos (MAPS). Recibió su licenciatura en comunicación y psicología por la Stanford University en 2005 y su maestría en comunicación por la University of California, San Diego en 2009. Sus estudios se enfocaron en los cambios políticos, científicos y culturales que se requieren para transformar las drogas ilegales en medicinas legítimas. Como estudiante en Stanford, pasó cuatro meses estudiando español y la cultura latinoamericana en Santiago, Chile. Ha trabajado en el campo de reforma de la política de las drogas de desde 2008, y empezó a trabajar con MAPS en 2009. Brad también sirve como consultor, escritor y editor para organizaciones e individuales trabajando en la ciencia de el cannabis y drogas psicodélicas, la política de drogas y la terapia psicodélica. Brad nació en California, y vive en el este de la Bahía de San Francisco.